Publicidad:
Terra
La Coctelera

Vaya...

Lo que menos me esperaba después de lo de ayer, era que volvería a estar con esta chica. Su nombre es María, y a partir de ahora las categorías irán por las chicas.

María tiene novio. Ella es de Salamanca, yo de madrid, y la conozco porque va a mi clase. Y tiene novio.

En realidad, que tenga novio es como algo que me anima más y más a conseguirla, a capturarla. Es divertido ver como poco a poco comienza a dejar de lado a su novio, y comienzas a robarle un beso, un abrazo, una caricia, una noche... y a María le he robado muchos de todo esto ya.

Pero hay un problema, no deja al novio. La noche del miércoles dormí con ella, pero no copulamos. El jueves, y gracias a ello abrí este blog, se lió con otro chico en mis narices (claro, no era su novio). Creía que el mundo acababa. Lo pasé profundamente mal, y lo sigo haciendo. Pero anoche...

Anoche, con la tontería de halloween, fui a su habitación, y dormí con ella otra vez. Ni un beso, ni abrazo, ni nada, simplemente dormir con ella, sintiéndola cerca, su olor.. y esta mañana ninguno podía aguantar, y con cuidado para que la chica de la habitación de al lado no se enterara, nos hemos besado y tocado hasta casi la hora de comer.

Me siento mal, muy mal. He sido un auténtico idiota. Pero bueno, he pasado a otra táctica... que espero contaros mañana.

Comienzo

Soy un mentiroso, lo sé. Me gusta mentir. Me gusta que la gente se trague mis mentiras, y disfruto con ello.

Pero no te confundas, no.

No todo en mi vida es mentira. En mi vida hay otras muchas cosas, en las que en la mayoría se le puede aplicar la mentira. Y las mujeres, es una de esas cosas.

Llevaba tiempo queriendo crear este blog sólo por tener una memoria física de mi intensa vida amorosa. Porque tengo mucha memoria, sí, pero no puedo recordar todo. Y en el camino intentaré no mentir, y contar todo, cómo me siento, y tal como soy.

Y ya he mentido, porque en la noche de ayer, me rompieron el corazón por primera vez en toda mi vida. Y tiemblo y lloro solo de recordarlo.